Enfermeros por el mundo: trabajar en París

Jueves, 12 de agosto de 2021

por diariodicen.es

“En París consideran que tenemos muy buena formación. Saben que somos muy trabajadores y que nos volcamos a fondo en nuestra profesión”

Laura Sánchez es una enfermera española en París. Debido al panorama laboral predominante en España en el momento en que acabó el grado, y tras un periodo en el Reino Unido, decidió trasladarse a la capital francesa para ejercer la profesión. Una ciudad que, según ella, es propicia para desempeñar la Enfermería; “el trabajo es muy parecido, si no igual, al de una enfermera en España; más especializado, podría decirse. No sé con qué idea venía de España, pero al principio estaba alucinando con poder elegir qué servicio era el que más me convenía, con tener un contrato sin fecha de caducidad o con el hecho de tener un puesto fijo después de un año”, según nos cuenta. Sánchez destaca, de su estancia parisina, que “lo mejor es el intercambio con otros profesionales extranjeros y todo lo que se aprende. Destruir muros de creencias y descubrir nuevas formas de hacer las cosas, mejores o peores, pero que me permiten elegir qué hago y reflexionar por qué”. Nos atiende para hablar de su experiencia en París, de su vida allí y de la visión que se tiene de la enfermería española.

Pregunta. ¿Por qué tomó la decisión de emigrar?

Respuesta. Soy una persona a la que le encanta vivir y descubrir cosas nuevas, conocer gente, otra manera de trabajar, un nuevo idioma… No puedo estarme quieta y recién salida de la universidad las posibilidades laborales que había en España no eran muy alentadoras.

P. ¿Por qué se decantó por París como destino?

R. Cualquier país hubiese sido buena excusa, tenía en mente ir a Reino Unido por el inglés, de hecho estuve haciendo prácticas en varios hospitales en Glasgow. Pero al final me vine a Francia, y París en concreto, porque ofrecía más posibilidades laborales y la profesión de enfermera era más parecida que en Reino Unido a lo que yo conocía de España. La suerte de las enfermeras es que podemos trabajar donde queramos.

P. ¿Cómo fue la adaptación al país, durante los primeros meses viviendo allí?

R. Bueno, tengo que decir que cuando vine mi nivel de francés era igual a cero, así que pasé meses trabajando en otros empleos y estudiando el idioma.

Igual esto es muy evidente, pero hablar o no el idioma lo cambia todo. Los primeros meses en París fueron duros, pero eso me llevó a aprender más rápido y a abrir la mente para estar preparada para todo. Los primeros meses trabajando en el hospital también fueron difíciles, como cualquier periodo de adaptación, pero me sentí tremendamente acogida, acompañada y parte del equipo muy pronto.

P. Una vez superada la primera etapa de su estancia en el extranjero, ¿cómo es, en general, la vida diaria en París?

R. La calidad de vida no es igual a la de España. Se nota mucho el cambio del clima y el calor de la gente, y la vida es muy muy cara. Alquiler, transporte, salir… Encontrar recursos ha sido la clave, como vivir en piso compartido, bicicleta como forma de transporte y hacer planes que no “cuesten un riñón”, como un picnic en un parque o jugar a la petanca al lado del canal. Pero en el ámbito cultural es maravilloso: exposiciones, museos, literatura, conciertos… Hay mucha variedad y mucho que aprender y descubrir.

P. ¿Recomendaría el país para ejercer la profesión enfermera?

R. Definitivamente, sí. El trabajo es muy parecido, si no igual, al de una enfermera en España; más especializado, podría decirse aunque puede que sea por ser la capital. Y yo no sé qué tienen aquí, pero cada día descubro nuevos derechos como trabajadora. No sé con qué idea venía de España, pero al principio estaba alucinando con poder elegir qué servicio era el que más me convenía, con tener un contrato sin fecha de caducidad o con el hecho de tener un puesto fijo después de un año.

P. ¿Qué echa de menos de su vida en España?

R. El sol, mi familia y mis amigos.

P. ¿Se ha planteado volver?

R. A veces solo me apetece volver a casa, que para mí sigue estando en Alicante, y estar con los míos cada día, celebrándolo todo. Seguro que no tardaré en regresar, pero me conozco y sé que no tardaré tampoco en volver a irme.

P. Según su experiencia, ¿cuáles son los aspectos positivos de ejercer la enfermería en el extranjero? ¿Y los negativos?

R. Para mí, lo mejor es el intercambio con otros profesionales extranjeros y todo lo que se aprende. Destruir muros de creencias y descubrir nuevas formas de hacer las cosas, mejores o peores, pero que me permiten elegir qué hago y reflexionar por qué.

Como punto negativo… Por decir algo, diría que el reto que supone. Tener que dar el cien por cien hasta que uno se adapta algunos días es muy agotador.

P. ¿Cómo fue la adaptación al nuevo idioma? ¿Cuáles fueron los términos médicos más difíciles de aprender?

R. Cuando empecé a trabajar ya tenía muy buen nivel (C1-C2), aunque para trabajar piden B2. El vocabulario de enfermedades, medicamentos, etcétera, es muy parecido en español. Aun así, todos los días se siguen aprendiendo palabras nuevas, sobre todo expresiones de uso cotidiano. Una que me llamo la atención fue la de llamar milpat a los brancardiers (ciempiés a los celadores).

P. ¿Qué diferencias pudo observar en el trabajo diario de una enfermera que se lleva a cabo en París y en España?

R. Todo es muy parecido, al menos en el hospital. El servicio en el que estoy es muy completo, así que las enfermeras nos ocupamos de tomas de sangre y vigilancia de resultados, puesta de catéteres, transfusiones, puesta de sondas vesicales y nasogástricas, alimentaciones enterales y parenterales, curas, drenajes, medicación, bombas, PCA, reservorios, Picc-line, catéteres centrales… Hay un abanico muy amplio de cuidados y, por lo tanto, mucho que aprender y mejorar. Para ello se nos proponen continuamente formaciones voluntarias durante la jornada laboral.

También me gusta mucho el hecho de que se hagan reuniones semanales con todo el equipo (dietistas, asistentes sociales, médicos, auxiliares, psicólogos, fisioterapeutas…), en las que se habla de cada paciente y que permite ese punto de vista holístico que, con tanta carga de trabajo, yo creía tan teórico.

P. Desde su punto de vista, ¿qué visión se tiene de la Enfermería española en París?

R. Consideran que tenemos muy buena formación. Saben que somos muy trabajadores y que nos volcamos a fondo en nuestra profesión.

P. ¿Qué consejo daría a los profesionales que se estén planteando emigrar?

R. Yo diría que si alguien se lo está planteando es por algo, que se escuchen. No va a ser fácil, pero en mi opinión nada que merezca le pena es fácil. Y esto merece mucho la pena. Volver siempre será una opción.

P. ¿Cómo fue la gestión de su solicitud? ¿Qué pasos es preciso dar para trabajar de enfermera/o en París?

R. Yo conté con la agencia Seleuropa de forma gratuita. Con la agencia pude ver los puestos disponibles para elegir el servicio que más me interesaba en el hospital que más me convenía. Una vez vistos me organizaron entrevistas con los que más me gustaban y después de una jornada de prueba pude elegir el servicio en el que quería trabajar.

Los documentos necesarios para la gestión son el carnet de identidad, el título universitario, la acreditación del mismo (Ministerio de Educación y Cultura), un certificado de antecedentes penales. Todo ello con su traducción jurada y una partida de nacimiento plurilingüe (solo es válida durante dos meses).

También es necesario inscribirse al colegio (l’ordre des infirmières), obtener un número ADELI (número de referencia de identificación de los profesionales sanitarios), abrir una cuenta bancaria e inscribirse a l’assurance maladie. Para la inscripción al colegio, y esto depende de cada departamento, tuve una entrevista en la que se me hizo un test de idioma (a pesar de tener un certificado de francés oficial de C1-C2) y un test de cálculo de dosis.

REQUISITOS PARA TRABAJAR DE ENFERMERA EN PARÍS

Documentación: DNI/Pasaporte

Solicitud de empleo: a través de la agencia Seleuropa

Homologación del título: Carnet de identidad, el título universitario, la acreditación del título, certificado de antecedentes penales. Inscripción al colegio (l’ordre des infirmières), obtener un número ADELI.

Nivel de idioma: B2 oficialmente (DELF o TCF son válidos).

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Enfermera española, enfermería, París

Una respuesta a “Enfermeros por el mundo: trabajar en París”

  1. Hola, soy Alejandro Enfermero español trabajando en Francia desde hace más de 10 años junto con mi compañera de vida Anna tambien española y fisioterapeuta hemos creado http://www.venteafrancia.com, para ayudar a otros profesionales de la salud a trabajar en Francia, como ves es la primera agencia de españoles y compañeros de profesión que ayuda a instalarse en Francia y encontrar el trabajo que más se adapte a tus necesidades . Por ello nos encantaría poder realizar una entrevista con Enfermeria21 si estuvierais de acuerdo para mostrar nuestra vision sobre Francia . Gracias

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