Esas mentes maravillosas

Miércoles, 22 de octubre de 2014

por diariodicen.es

Las enfermedades mentales conllevan un doble sufrimiento, el sufrimiento que deriva de la enfermedad y el sufrimiento que producimos nosotros, una sociedad que marca para siempre al enfermo mental, lo tacha de loco, lo margina y lo ve como alguien que no es “normal”, haciendo así que el sufrimiento se duplique.

No hace mucho tiempo escuché a un profesional sanitario contar el parte sobre un enfermo que estaba ingresado por un problema cardiaco y al acabar añadió: “y, por cierto, es esquizofrénico, pero es majo”. Aquella frase me hizo pensar mucho. Yo nunca había oído decir a nadie: “es diabético, pero es majo”, ni “es hipertenso, pero es majo”. Con ninguna otra enfermedad se hacen comentarios de este tipo. ¿Qué quiere decir que alguien es esquizofrénico pero que es majo?

Quiere decir que todavía, a día de hoy, y siendo además profesionales de la Enfermería, seguimos estando llenos de prejuicios sobre la enfermedad mental. Por desgracia, seguimos siendo el reflejo de una sociedad que sigue sin entender que la mente puede enfermar, al igual que el cuerpo, y que todos los enfermos son precisamente eso, ENFERMOS. Los pacientes con esquizofrenia, anorexia, depresión, psicosis maniaca-depresiva, etc., son igual de “majos” que los que tienen una neumonía o un cáncer. El problema es que los enfermos mentales no son tratados como los demás. Los demás tienen todo nuestro respeto, pero los enfermos con patología psiquiátrica son vistos como “gente que está mal de la cabeza”, “gente que es muy rarita”. Por eso, luego hay personas que se sorprenden cuando tratan con ellos y destacan como algo llamativo el hecho de que puedan ser simpáticos y amables.

Es preocupante y grave que la gente que no tiene nada que ver con el mundo sanitario tenga estos prejuicios pero, en nuestro caso, es más grave. Los profesionales enfermeros deberíamos dar ejemplo a la sociedad y educar a la población en ese sentido, porque muchas personas siguen pensando que los enfermos mentales son unos locos peligrosos, que son gente rara de la que es mejor estar lejos. Parece como si ellos hubieran elegido estar enfermos.

Entre todos tendremos que ir recordando a la población que somos seres bio-psico-sociales, algo que nos enseñaron en nuestro primer año de carrera y que parece que hemos olvidado, que sufrimos procesos biológicos y psicológicos y que vivimos en sociedad, dando lugar con todo ello a que cada persona sea única y distinta. En el mundo en el que vivimos encontramos millones de personas y ninguna es igual a otra, cada una de ellas es un mundo. Cada ser humano lleva consigo una historia de vida que le marca para siempre, le define como persona y le da una personalidad distinta. La diversidad humana hace que vivamos en un mundo plural en el que cada uno de nosotros piensa, actúa y siente de manera diferente.

Sobra decir que las enfermedades físicas y mentales merecen el mismo respeto y que las personas que las padecen no están así porque quieren. Unos luchan contra enfermedades que afectan a su cuerpo y otros contra patologías que afectan a su mente, a sus pensamientos, a lo más profundo de su ser. La gran diferencia que hay entre unos y otros es que la ignorancia de los demás los cataloga a unos como enfermos y a otros como locos.

A lo largo de la historia han sido muchos los genios que han padecido algún tipo de enfermedad mental. Personas que han pasado a la historia por sus grandes descubrimientos o por tener un talento artístico fuera de lo común. Cuando los recordamos, lo que destacamos de ellos es lo que aportaron a la humanidad y, en estos casos, que tuvieran una enfermedad queda en segundo plano, nadie los desprecia por eso, es más, se dice de ellos que tuvieron “mentes maravillosas”.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿por qué gran parte de la sociedad está llena de ideas preconcebidas sobre estas personas? Al igual que los genios famosos, ellos también son “mentes maravillosas”, aunque sean personas totalmente anónimas y no hayan descubierto ninguna fórmula matemática (o quizás sí). Lo cierto es que son personas maravillosas para sus familias, amigos y para todas las personas que los quieren. Además, a menudo tienen una sensibilidad especial, una capacidad de ser sensibles ante el sufrimiento de los demás, ya que ellos saben lo que es sufrir.

A todas esas mentes maravillosas anónimas y también a sus familias, amigos y a todas las personas que cuidan de ellos, muchísimo ánimo y que tengan una pronta recuperación.

Fuente de consulta: Matías de Juana AM. Esas mentes maravillosas. Metas de Enferm sep 2012; 15(7): 78

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