La consulta de enfermería de reumatología reduce el número de consultas médicas

Viernes, 6 de septiembre de 2013

La consulta de enfermería de la Unidad de Reumatología del Hospital Universitario Sant Joan d’Alacant, en Alicante, evita un 30% de consultas médicas y cerca de un 50% de consultas médicas en pacientes con tratamientos biológicos, fármacos que han supuesto un importante avance en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias crónicas y cuyo uso requiere una precisa evaluación.

“Se trata de una consulta costoeficaz, ya que permite que el facultativo pueda atender un mayor número de primeras visitas, realizando el conjunto del servicio una actividad superior”, explica Amelia Carbonell, responsable de esta consulta. “Además, supone un importante ahorro al sistema sanitario, puesto que proporciona un mejor seguimiento de los pacientes y de sus procesos crónicos, repercutiendo en una reducción de los ingresos hospitalarios y las bajas laborales, además de las consultas médicas ya mencionadas”, añade el responsable de la Unidad de Reumatología de Sant Joan, Enrique Batlle.

En esta consulta se llevan a cabo unos 350 procedimientos de enfermería al cabo del año, entre técnicas como la prueba de tuberculina, prueba de sequedad ocular o flujo salival, y se atienden unas 2.600 consultas. Una tercera parte de las mismas son pacientes con tratamientos biológicos.

Estos procedimientos se incluyen dentro de las cuatro funciones básicas de la enfermería, que son la asistencial, docente, investigadora y de gestión, así como la especialización de la misma. Dentro de esta consulta, la enfermera cuenta con su propia agenda de pacientes, realizando una valoración de la enfermedad en colaboración con el reumatólogo, evalúa el grado de actividad inflamatoria que presentan los pacientes y su limitación física en relación a su enfermedad.

Entre las funciones enfermeras también se encuentran la planificación de autocuidados, el seguimiento de fármacos biológicos, no biológicos, orales y subcutáneos; realizar educación sobre higiene postural y terapias para mejorar la movilidad y disminuir el grado de dolor muscular y articular; promoción de la salud y consulta asistencial telefónica, entre otras. “Sobre éste último aspecto, el seguimiento telefónico a los pacientes representa una cuarta parte de las consultas de enfermería, evitando desplazamientos innecesarios a los pacientes. Parte de esta atención es la resolución de dudas e incidencias relacionadas con la enfermedad”, señala Carbonell.

Como novedad, se ha desarrollado la consulta de enfermería monográfica de Osteoporosis, enla que se realiza la valoración del enfermo, asesoramiento sobre el manejo de los fármacos y control analítico, con el fin de mejorar el nivel de información del  enfermo y mejorar el control de los síntomas.

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