Un estudio del Clínico de Madrid señala que el ejercicio regular incrementa hasta ocho veces la supervivencia de COVID-19

Viernes, 26 de marzo de 2021

Cardiólogos del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos, ubicado en Madrid, han desarrollado una investigación pionera con pacientes ingresados por COVID-19 en el que ponen de manifiesto que el ejercicio físico regular incrementa hasta ocho veces la posibilidad de supervivencia en este colectivo con respecto a las personas que mantienen una vida sedentaria.

El trabajo, publicado en Infectious Diseases and Therapy, de acuerdo con lo expuesto por el Gobierno de la Comunidad de Madrid en un comunicado, se ha desarrollado con 520 pacientes de entre 18 y 70 años, ingresados confirmados de coronavirus en el hospital entre el 15 de febrero y el 15 de abril del pasado año. A los afectados o a sus familiares se les realizó una encuesta telefónica para estudiar el estado de su condición física, de acuerdo con la Escala RAPA (Rapid Assessment of Physical Activity Scale) de la Universidad de Washington, que establece la intensidad aeróbica de la actividad física y la fortaleza muscular y la flexibilidad, entre otros factores.

Se dividió a los participantes en dos grupos, a saber, el de pacientes con vida sedentaria, el 57,1%, y el de los que practicaban regularmente ejercicio, unos 30 minutos diarios, el 42,9%. Con el trabajó se pretendía estudiar, de forma retrospectiva, el posible impacto del nivel de ejercicio físico en la evolución de la enfermedad por COVID-19.

Las conclusiones del estudio revelaron que el grupo activo presentaba un riesgo de mortalidad del 1,8%, frente al 13,8% del sedentario. Esto implica, destacan en la citada nota informativa, que las personas que realizan actividad física regular tienen hasta ocho veces más probabilidades de supervivencia que las sedentarias. Ricardo Salgado, cardiólogo del Hospital Clínico de Madrid y primer firmante del artículo, ha señalado que hasta el momento “era conocido que mantener una actividad física de manera regular mejora los factores habituales de riesgo cardiovascular, pero ahora hemos podido comprobar en pacientes hospitalizados con COVID-19 la trascendental influencia de la práctica de ejercicio físico en la supervivencia o mortalidad de estos pacientes”.

Por su parte, Julián Pérez-Villacastín, director del Instituto Cardiovascular del San Carlos, incide en que hasta el momento “se recomendaba controlar los factores de riesgo y realizar ejercicio físico pero sin mucha evidencia científica. Sin embargo, a partir de ahora, realizar ejercicio físico de forma regular se convierte en un factor primordial, ya que reduce ocho veces la posibilidad de fallecer por COVID-19 cuando la persona precisa ingreso hospitalario”.

En este sentido, apuntan desde el Ejecutivo de la autonomía, algunos de los hallazgos más significativos del estudio son que entre el grupo sedentario, en comparación con el activo, había más fumadores y obesos, un 6,7% por un 3,6% y un 23,6% frente a un 16,1%, respectivamente, y que en este mismo grupo eran mayores las tasas de insuficiencia respiratoria, del 53,9% por el 35,9%, de insuficiencia renal, 14,5% frente a 6,3%, de síndrome de respuesta inflamatoria y la estancia hospitalaria.

Así, Salgado concluye que “cuando se realizó un estudio estadístico para reconocer los factores realmente independientes se apreció que tanto una edad avanzada como el consumo de tabaco y la insuficiencia renal eran factores de riesgo independientes de moralidad, como ya se había visto en estudios anteriores. Pero lo que realmente fue sorprendente y novedoso fue observar cómo el sedentarismo aparecía como un factor predictor independiente de mortalidad”.

Noticias relacionadas

COVID-19, ejercicio físico, Hospital Clínico San Carlos, supervivencia

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*