Unidad de «Cirugía sin sangre»

Martes, 4 de junio de 2013

Con el fin de preservar la sangre y disminuir la necesidad de realizar transfusiones, el plan de ahorro de hemoderivados del Hospital de Manises, en Valencia, cuenta con una Unidad de “Cirugía sin sangre” para determinados tipos de intervenciones y pacientes.

Esta iniciativa surgió con el objetivo de reducir el consumo de sangre ya que, al tratarse de un recurso escaso, es necesario dosificar su utilización de forma adecuada en el tratamiento de los pacientes, incluyendo motivos como la decisión del propio paciente. En 2012, el centro ya puso en marcha un plan de ahorro de sangre con el fin de reducir las necesidades de hemoderivados y, tras el éxito de esta iniciativa, el centro decidió crear una unidad de «Cirugía sin sangre», que evita las transfusiones y se utiliza para determinados tipos de intervenciones.

Para la puesta en marcha de esta unidad, el centro ha elaborado procedimientos de actuación y ha formado específicamente al personal sanitario en la reducción del riesgo de sangrado. «Implementar este tipo de protocolos supone aumentar la capacitación y pericia de nuestros médicos, adquirir la última tecnología y formarnos en procedimientos específicos que reducen el riesgo de sangrado», señala el doctor Joaquín Casanova, director quirúrgico del Hospital de Manises.

El protocolo prequirúrgico en esta unidad es fundamental para llevar a cabo estas técnicas. «Estamos convencidos de que la mejor sangre para un paciente es la de uno mismo. Así, gracias a la tecnología, podemos conseguir cifras más altas de hemoglobina antes de la cirugía programada, lo que evita la necesidad de una transfusión», explica el doctor Casanova. Así, durante todo el proceso el equipo de profesionales lleva a cabo una serie de pasos para optimizar y recuperar la propia sangre del paciente mediante técnicas que mantienen sus niveles de hemoglobina antes, durante y después de la intervención.

El paciente mejora más rápidamente y se reduce el tiempo de hospitalización

En base a motivos religiosos, inmunológicos o personales, un elevado número de pacientes solicita de forma habitual ser intervenido con cirugía sin uso de sangre. «Este tipo de cirugía se aplica en distintas especialidades, aunque es especialmente recomendable en operaciones de mayor sangrado como pueden ser las cardiacas, ortopédicas y de cirugía mayor abdominal», asegura el doctor Casanova. Esta unidad se encuentra habilitada para la realización de intervenciones de especialidades como cirugía general, cardiaca, vascular, oncológica, ginecología, urología, otorrinolaringología y traumatología, entre otras.

Entre sus ventajas, esta cirugía contribuye a que el paciente mejore más rápidamente gracias al empleo de técnicas mínimamente invasivas, reduce el tiempo de hospitalización y minimiza las posibles complicaciones intrahospitalarias asociadas a las transfusiones, además de preservar una mayor cantidad de sangre para pacientes en los que su administración es estrictamente necesaria.

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