Zamora y Ávila pierden enfermeros con la reestructuración de Atención Primaria

Viernes, 21 de febrero de 2014

Zamora es la provincia que más enfermeras pierde con la reestructuración de Atención Primaria, junto con Ávila, seis cada una, mientras que ocupa la cuarta posición en eliminación de médicos, ocho, menos de los 18 de Ávila, los doce de Burgos o los once de Palencia, pero más de los que se suprimen en Soria (siete), Segovia (seis), Salamanca (tres) y Valladolid Este (uno).

Algunos de estos médicos desempleados van a otras provincias, ganand así facultativos las localidades de León (se queda con cinco más), El Bierzo (cuatro) y Valladolid Oeste (cinco). En el caso de la enfermería, sólo pierden efectivos las mencionadas Zamora y Ávila, con seis cada una y, en menor medida, León y El Bierzo (una cada una). Burgos gana tres, Valladolid Oeste dos, y Salamanca, Segovia y Valladolid Este una.

La reestructuración sanitaria se encuentran ya publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, información a la que hay que sumar las declaraciones ofrecidaa por el delegado de la Junta, Alberto Castro y el gerente de Atención Primaria, Rafael López, quienes han señalado que la reordenación afectaba solamente a cinco plazas de médicos y dos de enfermeras en Zamora.

Concretamente, esas dos son las plazas que se trasladan de los pueblos a los consultorios de Zamora capital y se eliminan ocho plazas de médicos (se van a otras provincias o se pierden) y seis de enfermeros. Muchas de las cuales, por cierto, ya están de hecho amortizadas. Así, el cómputo total muestra que Zamora (capital y provincia) tenía antes de la reestructuración 221 médicos y después de ella pasa a 213, mientras que enfermeros tenía 201 y ahora pasa a 195.

A través de esta decisión, los dirigentes de Zamora y Valladolid buscan mantener la misma atención a los pacientes, es decir, el médico y la enfermero irán exactamente los mismos días y el mismo número de horas a cada uno de los pueblos de la provincia. El diseño de la reestructuración, según los datos de la Junta, permite que con estos profesionales menos, que son trece médicos y ocho enfermeros, se pueda mantener la misma atención, debido a la caída de población en los pueblos y, a la vez, reforzar las plazas de Medicina de Familia y Enfermería de la capital, que tienen una carga de pacientes muy elevada.

Tanto el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, como el delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro, están llevando a cabo distintas reuniones para explicar el plan de reordenación a alcaldes y a otros colectivos afectados, para asegurar que se garantizará una atención adecuada y de calidad.

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