“Una incorrecta aplicación puede derivar en lesiones o reacciones. Las vacunas deben ser administradas única y exclusivamente por enfermeras”

Miércoles, 31 de marzo de 2021

En plena campaña de vacunación muchas de las personas vacunadas tienen efectos secundarios, entre los más comunes está el dolor en el lugar de la punción. El Consejo General de Enfermería, en colaboración con la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas, ha lanzado una nueva campaña en la que recuerda paso a paso cómo debe ser el proceso de administración de las vacunas, haciendo especial hincapié en la localización del punto de inyección, esencial para para evitar que aparezcan lesiones o reacciones adversas que pueden ir más allá de un simple dolor local pasajero.

Infografía sobre la vacunación | Consejo General de Enfermería
Infografía sobre la vacunación | Consejo General de Enfermería

Como explica Guadalupe Fontán, enfermera del Instituto de Investigación del Consejo General de Enfermería, “el proceso de vacunación se está realizando, por parte de las enfermeras, de forma muy ágil”. En este sentido, insiste en la importancia de que sean estas profesionales y no otros quienes realicen la vacunación y es que, en este proceso, “hay muchos pasos que deben seguirse de manera escrupulosa”.

Además, advierte José Antonio Forcada, presidente de ANENVAC, “una incorrecta técnica o la aplicación en lugares anatómicos inadecuados puede derivar en lesiones o reacciones adversas más graves de las habituales. Por ello, las vacunas deben ser administradas única y exclusivamente por enfermeras formadas y con experiencia en las vacunaciones. No se trata sólo del hecho de pinchar, el acto vacunal comprende toda un seria de pasos para garantizar los objetivos de una vacunación, conseguir la inmunidad, evitar los efectos adversos y ofrecer la máxima calidad en la intervención”.

“Las enfermeras -continúa- conocemos perfectamente la anatomía de las zonas donde debemos proceder a administrar las vacunas, tanto en adultos como en niños/as y lactantes. También las técnicas de administración (intramuscular, subcutánea, intradérmica) y en qué zonas anatómicas debe realizarse cada técnica y tipos de agujas que deben utilizarse en cada una de ellas, según la masa muscular de cada persona, etc”.

En la infografía y el vídeo de esta nueva campaña se recogen todos los pasos, empezando por la identificación hasta llegar al correspondiente registro en la cartilla de vacunación e historia clínica. En total, siete pasos clave, dentro de los cuales se detiene en la localización del punto exacto del deltoides en el que debe pincharse la vacuna.

Como explica José Antonio Forcada, presidente de ANENVAC, “las vacunas se deben administrar en el lugar anatómico donde se consiga mayor inmunogenicidad y menor reactogenicidad. Además, debe ser una zona donde el riesgo de producir cualquier tipo de lesión sea el mínimo. Para la administración de vacunas intramusculares en adultos la zona de elección debe ser prioritariamente el músculo deltoides, en su zona media, pues el riesgo de lesión de cualquier nervio o vaso es mínima y se consigue una muy buena inmunogenicidad con una baja reactogenicidad”.

Asimismo, se detallan también en otras cuestiones como la adecuada elección de las agujas, en cuanto a calibre y longitud, la relajación del músculo por parte del paciente y las zonas anatómicas en las que no debe pincharse, como son la bolsa subacromial y el nervio radial.
Efectos adversos tras la inyección

Como se explica también en la información, es habitual que tras la inyección surjan molestias en la zona que ceden al cabo de unos días, sin embargo, también es posible, aunque de forma excepcional, que se produzcan lesiones con dolor que se mantengan durante días o adenopatías en la axila.

En este sentido, señala Guadalupe Fontán, “es muy importante que se informe a la población de que existe una molestia local que se produce tras la inyección con bastante frecuencia”. Esta suele ceder al cabo de unos días y no requieren de una atención específica. Además, añade Fontán, “en las fichas técnicas se describe otro tipo de reacciones postvacunales en las que tenemos que estar muy atentos porque puede haber una inflamación o adenopatía axilar y un dolor que se prolongue durante semanas e incluso limite la movilidad. En estos casos, siempre hay que consultar con el profesional sanitario de referencia para que lo valore. Además, puede generar mucha intranquilidad. Por ejemplo, en las mujeres que han padecido cáncer de mama, si detectan esa adenopatía axilar pueden pensar en una recidiva, de ahí la importancia de vigilar estos síntomas y ante la prolongación del dolor o limitación de la movilidad siempre hay que consultar con un profesional de referencia”.

En cuanto a si estas reacciones adversas relacionadas con la inyección difieren entre unas vacunas y otras, aclara Forcada, “son similares entre las tres vacunas actualmente disponibles”. Sin embargo, apunta, “las vacunas de ARNm producen una mayor frecuencia e intensidad de reacciones adversas en las segundas dosis, mientras que en la vacuna de adenovirus, la intensidad y frecuencia es menor en la segunda dosis”. Y, de otro lado, sí existen diferencias atendiendo al perfil del paciente, así, subraya, “estas reacciones se producen con mayor frecuencia e intensidad en personas jóvenes que en las de edad más avanzada”.

Noticias relacionadas

COVID-19, enfermeras, técnica de inyección, vacunación, vacunas

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*